Begoña Uruburu Rodríguez - miércoles, 16 de noviembre de 2011, 14:13
Hola compañeros del grupo 1,
Acabo de leer un mail de José Luis, muy interesante por cierto, sobre sus primeras reflexiones acerca de esta unidad.
Yo también estoy de acuerdo contigo en que los modelos o esquemas tradicionales sobre el proceso de comunicación que nos enseñaban a lo largo de toda la vida ya resultaban algo aburridos; demasiado simples y esquemáticos. La primera vez que oí hablar de este tema fue en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura en 3º de ESO (antiguo 1º de BUP), en la que tuve la suerte de tener a mi padre como profesor. Recuerdo como si fuera hoy cuando nos explicaba aquello de metes un mensaje en una botella.... me pareció fascinante e interesante. Hoy, en los temas que preparo para mi oposición, el tema de la comunicación también es uno de los que más me agrada leer y releer. En las últimas actualizaciones del tema he tenido que ir introduciendo todas estas nuevas aportaciones que nos hace la Pragmática: concepto de "inferencia", "representaciones mentales"... Está claro que, en función de la cultura a la que pertenezcamos, podemos obtener unas u otras inferencias a partir de mensajes que nos den nuestros interlocutores. Pero, dentro de una misma cultura (me refiero a país) ¿creéis que también influyen otros factores? Por ejemplo: zona geográfica en la que se vida, ciudad, barrio, clase sociocultural, tipo de amigos... Por otro lado, se me ocurre que, en función de la persona de parte de la cual reciba yo un mensaje, puedo inferir una u otra cosa.
Me parece estupendo el experimento, José Luis, que realizaste ayer por la mañana; está claro que, cuando vemos por la calle a alguna persona con la que no tenemos mucha relación, un simple "Qué tal" no espera otra respuesta que no sea "bien" o algo parecido. Yo creo, o por lo menos a mí me pasa, que cuando pronunciamos en esa situación "qué tal" lo hacemos mecánicamente, sin pensar, aunque en nuestro subconsciente tengamos la "representación mental" que estamos comentando. En griego moderno dicen "ti kaneis", que literalmente significa "qué haces", pero viene a decir "cómo estás", y espera una respuesta semejante a la que esperamos en español.
Me hubiera encantado ver la cara de tu interlocutor cuando comenzaste a hablarle sobre los problemas con los clientes del hotel ¡y más a esas horas! Creo que la hora a la que estemos manteniendo una comunicación también influye ¿no creéis? Es decir, cuando yo trabaja de azafata de vuelo, había veces que estábamos en el avión a las 5 de la mañana. A esas horas, no nos decíamos poco más que un "Buenos días" entre los compañeros. Incluso a veces nuestra cara ya lo decía todo: "Estoy hecha polvo, no aguanto más estos madrugones, necesito volver a estudiar y dejar esta mala vida...", a mitad de vuelo, cuando amanecía, ya empezábamos a comunicarnos verbalmente entre nosotros, si bien llevábamos diciéndonos cosas varias horas.
Bueno, siento haberme extendido.
Espero que os sirva algo de lo que os cuento. Esta noche vuelvo.
Un abrazo a todos y ánimo.
Acabo de leer un mail de José Luis, muy interesante por cierto, sobre sus primeras reflexiones acerca de esta unidad.
Yo también estoy de acuerdo contigo en que los modelos o esquemas tradicionales sobre el proceso de comunicación que nos enseñaban a lo largo de toda la vida ya resultaban algo aburridos; demasiado simples y esquemáticos. La primera vez que oí hablar de este tema fue en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura en 3º de ESO (antiguo 1º de BUP), en la que tuve la suerte de tener a mi padre como profesor. Recuerdo como si fuera hoy cuando nos explicaba aquello de metes un mensaje en una botella.... me pareció fascinante e interesante. Hoy, en los temas que preparo para mi oposición, el tema de la comunicación también es uno de los que más me agrada leer y releer. En las últimas actualizaciones del tema he tenido que ir introduciendo todas estas nuevas aportaciones que nos hace la Pragmática: concepto de "inferencia", "representaciones mentales"... Está claro que, en función de la cultura a la que pertenezcamos, podemos obtener unas u otras inferencias a partir de mensajes que nos den nuestros interlocutores. Pero, dentro de una misma cultura (me refiero a país) ¿creéis que también influyen otros factores? Por ejemplo: zona geográfica en la que se vida, ciudad, barrio, clase sociocultural, tipo de amigos... Por otro lado, se me ocurre que, en función de la persona de parte de la cual reciba yo un mensaje, puedo inferir una u otra cosa.
Me parece estupendo el experimento, José Luis, que realizaste ayer por la mañana; está claro que, cuando vemos por la calle a alguna persona con la que no tenemos mucha relación, un simple "Qué tal" no espera otra respuesta que no sea "bien" o algo parecido. Yo creo, o por lo menos a mí me pasa, que cuando pronunciamos en esa situación "qué tal" lo hacemos mecánicamente, sin pensar, aunque en nuestro subconsciente tengamos la "representación mental" que estamos comentando. En griego moderno dicen "ti kaneis", que literalmente significa "qué haces", pero viene a decir "cómo estás", y espera una respuesta semejante a la que esperamos en español.
Me hubiera encantado ver la cara de tu interlocutor cuando comenzaste a hablarle sobre los problemas con los clientes del hotel ¡y más a esas horas! Creo que la hora a la que estemos manteniendo una comunicación también influye ¿no creéis? Es decir, cuando yo trabaja de azafata de vuelo, había veces que estábamos en el avión a las 5 de la mañana. A esas horas, no nos decíamos poco más que un "Buenos días" entre los compañeros. Incluso a veces nuestra cara ya lo decía todo: "Estoy hecha polvo, no aguanto más estos madrugones, necesito volver a estudiar y dejar esta mala vida...", a mitad de vuelo, cuando amanecía, ya empezábamos a comunicarnos verbalmente entre nosotros, si bien llevábamos diciéndonos cosas varias horas.
Bueno, siento haberme extendido.
Espero que os sirva algo de lo que os cuento. Esta noche vuelvo.
Un abrazo a todos y ánimo.
:
No hay comentarios:
Publicar un comentario